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Investigación

Imagen primigenia del logo Curare. Cultura mesopotámica

CURARE ALTERNO corresponde a un proyecto de extensión inscrito en la Vicerrectoría de Investigación, Extensión e Innovación de la Universidad Tecnológica de Pereira, cuyo objeto consiste en articular los acontecimientos y prácticas artísticas alternas desde tres escenarios de producción, a saber, desarrollo del cronograma expositivo, de formación y posproducción.

Desde los escenarios trazados se articulan proyectos de investigación curatorial a cargo de aliados estratégicos, quienes hemos configurado la idea de “expectación móvil” como eje central de indagación.

La “expectación móvil” representa en nuestro universo la noción de contemporaneidad efímera donde el arte y la estética funcionan como laboratorios de trasmisión-emisión de latencias, las cuales tienen que ver con intuiciones de interferencia cultural, social e histórica.

De forma alegórica hemos considerado el Curare, potente veneno amazónico, como figura donde se gesta y se reproduce una expectación móvil, ya que dicha sustancia genera en el organismo una parálisis progresiva que, a la luz de nuestras curadurías, ejemplifica el nivel de desaceleración generacional de la observación en el presente tiempo en aras de cambios constantes y movimientos súbitos de pensamiento. Así las cosas, las obras que hacen parte de la investigación curatorial dan cuenta de puntos de inflexión disímiles capaces de sintetizar un momento de recorte con el objeto de darnos cuenta de lo que acontece, ya sea como nueva naturaleza, nuevo paisaje, nueva domesticación del ser, antes que la rapidez termine por expectar las cosas del mundo.
Los componentes de formación dentro del organigrama funcionan como escenarios donde los artistas comparten la experiencia del hacer implícito en su trabajo, así como también pensadores del arte y la estética comparten intuiciones y conversaciones en torno a problemas significativos como paradigma socio-cultural.

Los proyectos de creación investigación formalmente inscritos en la Universidad Tecnológica de Pereira que sustentan nuestro trabajo son: “Muro Líquido fase 3, investigación curatorial de producción y accionar pedagógico” y “Autorreferencia, creación artística y estética como signos de traducción de contextos y laboratorio de medios”, liderados por el grupo L´H a cargo del PhD. Oscar Salamanca.

El proyecto de investigación Muro Líquido ya en su fase 3ª consiste en una investigación curatorial llevada a cabo durante más de 4 años en dos escenarios expositivos de la Universidad Tecnológica de Pereira, ubicados en el espacio de clase de la Maestría en Estética y Creación y en la Biblioteca Jorge Roa Martínez. En el presente año comienza el desarrollo del proyecto en el Centro Comercial Pereira Plaza de la ciudad de Pereira.

El proyecto denominado sintéticamente como Autorreferencia, consiste en una investigación que tiene por fin articular la producción artística y estética a partir de proyectos de desarrollo y espacios expositivos compartidos que permitan visualizar los mecanismos y laboratorios de creación más importantes. En el presente año se llevará a cabo el ejercicio curatorial “MEXICOL, jarabe artístico, autorreferencias y manierismos de una generación sumergida”, la cual estará en exhibición del 16 de junio al 21 de agosto de 2016, en la Casa Principal, importante centro cultural de la ciudad de Veracruz en México, con el apoyo de la Vicerrectoría Académica, la Maestría en Estética y Creación y el Departamento de Humanidades de la Universidad Tecnológica de Pereira. Los artistas participantes son : Gladys Méndez, Guadalupe Rosas, Ender Rodríguez, Oscar Salamanca, Luís Carpizo, Cuauhtémoch Rodríguez, Antonio Ledesma, Felipe La Hoz, Carlos Rojas Verona, Sylvie Planté, Carlos Pérez Bucio.

De igual manera, se desarrolla el proyecto de intervención en el “jardín de artista” ubicado en la Facultad de Bellas Artes y Humanidades, denominado “ANAPOLEIN en imagen” el cual consiste en realizar exposiciones de imágenes impresas ubicadas sobre marcos expositivos en el jardín de artista. Las imágenes serán aportadas por creadores locales, nacionales e incluso internacionales y tendrán como temática todo aquello que se encuentre articulado a la anapólesis (palabra griega que en latín es in animo versare) que no es otra cosa que darle vuelta a una idea, principio estoico de la ejercitación y palabra clave de formulación primigenia del sicoanálisis conocido como elaboración , afecto de la meditación, que participa en el espíritu de la vida moderna como un trabajo, donde el arte actual encuentra un terreno de exploración muy amplio debido al estudio de contextos y las maneras para difundirlo. Los creadores vinculados al proyecto son: Guillermo Villamizar, Umberto Casas, Jhon López, Jaime de Córdoba Benedicto, Cuauhtémoch Rodríguez, Ender Rodríguez, Suamy Vallejo, Blanca Botero, Miguel Ángel Gélvez, Felipe Betancourt Rosas, Johana Nazate, Haidy Lean y Maribel Gordillo.

El componente de formación CURARE ALTERNO, ha comenzado parte de su programación desde el mes de enero de 2016 con las sesiones de lecturas y conversaciones sobre intuiciones del arte y la estética de hoy, actividad que se lleva a cabo regularmente en la Asociación Cultural “Casa Inclinada”. Así mismo se han programado diferentes actividades de formación relacionadas con el video arte y el grueso de las exposiciones relativas al evento.

 


Exposición-Mexicol-México-colectiva-internacional

Exposición-Mexicol-México-colectiva-internacional

Texto curatorial “Méxicol”

 

MexiCol surgió hace 10 años bajo el nombre de RESISTENCIAS y fue una exhibición de artistas latinoamericanos agrupados al rededor de la práctica de la plástica al margen de vanguardias, conceptualismos o fenómenos del mercado del arte que se reunieron para dialogar sobre la persistencia de la obra en tiempos de la desmaterialización y la globalidad.

10 años después volvemos a reunirnos añadiendo “ingredientes” a la formula del CURARE ALTERNO.

Nuestra generación, artistas nacidos entre los 60s y 80s, ha visto cómo la práctica de las artes plásticas ha perdido presencia y función social.

No es exagerado decir que el arte ha perdido función social al reducir su función crítica sobre el sometimiento ideológico de lo social, su valor esencialista ligado a la tradición, y su capacidad interpretativa y de generar narrativas con sus audiencias. El arte pasó de ser la imagen comprensiva de la realidad, una exploración creativa de la libertad y la emancipación de la normalidad, para volverse un objeto de culto y, posteriormente, un discurso especializado autorreferente a la práctica artística como operación separada de todo otro sentido humano. La reproductibilidad, de la cual Walter Benjamin advirtió como responsable de la perdida de valor trascendente, se ha exacerbado hasta diluir toda materialidad de la obra, quedando en muchos ejemplos como la sombra de una operación significante, pero desposeída del significado, de huella, de presencia y de necesidad práctica.

Nadie necesita hoy al arte contemporáneo, su valor cero le ha convertido en objeto perfecto para la suplantación del valor real y convertirse en el fetiche del mercado financiero.

Pero existe un riesgo en la generalización; no todo lo que se produce hoy es arte contemporáneo, hay una persistencia de la expresión plástica como necesidad humana, espiritual si nos atrevemos a la palabra, que sigue generando obras materiales y “hechas a mano”.

Los artistas presentes en MexiCol transitamos en esta persistencia de la obra como manifestación individual y continuidad cultural. Cada uno de los autores tiene al menos 20 años de formación y práctica en las artes, les caracteriza una aproximación experimental y multidisciplinaria a las técnicas y, de manera individual, una consistencia temática que liga su producción generando cuerpos de obra consistentes.

La selección continental, comandada y curada por Oscar Salamanca, reúne por afinidad a personajes de interesante trayectoria y experiencia, posibilitando una muestra que, si bien fragmentaria, permite construir una mirada enriquecedora de esta resistencia generacional.

Comencemos por el norte; Sylvie Planté es una artista gráfica del Quebec, su obra ha sido temática y técnicamente consistente en su producción. Ha hecho del animal totémico un motivo de exploración simbólica que va más allá de la representación icónica y figurativa para ingresar en la animalidad esencial como primera expresión figurativa del arte humano. Sus obras monocromáticas se nutren de la fuerza primaria del negro como expresión fértil, oscura y misteriosa. Los seres surgen entre la forma de la energía del origen del mundo y de sus reinos, donde lo mineral, vegetal y anímico se funden para dar forma a todo cuanto existe.

Viajando hacia el Sur de México provienen 4 autores:

Luis Carpizo se adscribe al dibujo como escritura. Sus imágenes parecen pasadas por el tamiz de un alambre de púas, les impulsa la pasión y son por lo tanto más un ecograma sentimental que una imagen ilusoria. Luis ha transitado por las artes como un explorador en busca de conmociones y las obras que suministra dan cuenta de en ansia insaciable.

Carlos Lugo es un ave raris, como los personajes de su universo simpático y grotesco. Tiene la finura y precisión de la caricatura del siglo XIX y conserva sus técnicas. Las monstruosidades que emergen de su pluma sonríen perversamente ante el terror y la escatología que, en clave de porcelana, parecen Lladrós en ácido.

Antonio Ledesma se vuelca en el origen del orden: el caos. Permanentemente en lucha contra el canon clásico sus imágenes se complacen en la confusión orgánica del torbellino. Sus huevos cósmicos reintegran la creación a su confusión original, no por confusos menos luminosos, tienen la luz de los órganos internos, que siendo informes dan expresión al espíritu.

Guadalupe Rosas ha sido fiel al ácido que corroe el metal, a la huella de fuego que reproduce las formas esenciales de lo humano. Su obra crece en la indagación de lo femenino esencial. Su imagen es mancha y accidente, subconsciencia y manifiesto. En la muestra dos extremos: las cartas de filiación y la sombra oscura de una filiación erótica.

Cuauhtémoc Rodríguez trabaja sobre el límite de la imagen fotográfica, de un instante efébico, intenta recuperar la vitalidad del cuerpo como índice, como marca en el mundo. Su obra inicia en lo humano como fuente sensorial y vuelve a él como imán. Meditación sobre el ombligo, del ojo por lo redondo, la mirada como planeta habitado y significado por lo humano, punto límite del animal humano y su alma amorfa.

Colombia participa con tres autores:

Gladis Méndez es fiel a la tierra, al barro bermejo de su origen. Desde la cerámica con la cual ha fabricado su pasos (literalmente) comparte un mapa iniciático, traslación emocional de territorios vírgenes, islas continentales que deben ser recorridas sobre las frágiles naves de la experiencia. Habiendo vivido la trashumancia y la migración, Gladis retrata el espacio de los exilios emocionales.

Caros Rojas es un caso curioso, porque fabrica mecanismos que operan acciones mínimas. Produce el retruécano de una obra que genera un gesto que confunde la operación simbólica con la interacción sin utilidad práctica objetiva. El hommo faber reflexiona sobre y en la máquina, tecnología estética que nos representa en un guiño perverso de apariencia inocente.

Oscar Salamanca es claramente confuso, sus obras se generan en la colisión estilística y material, son afirmaciones contundentes del acto creativo en confrontación crítica. Pocos autores adoptan tan abiertamente la libertad como provocación y menos aún fluyen tan alegremente entre la plástica figurativa y la acción disruptiva de lo contemporáneo. La obra de Oscar en si orgía, disolución del límite y espectáculo de la vitalidad.

Felipe de la Hoz, Perú y Barcelona, su obra viaja a contra corriente, dibujos inconexos sobre hojas de periódicos insignificantes. Lo cotidiano es base de una búsqueda profunda de la experiencia. Como si los actos diarios no fueran sino el espejismo de una naturaleza esencial, como si hoy la realidad fuera el cuento y el mito original, el mundo imaginado, la historia verdadera que debemos recordar.

Por fin, llegamos a las obra de Ender Rodríguez

Decir que Ender pinta con el culo no es inexacto, de hecho esa es la técnica utilizada para su tríptico “Rey liberado”. La pintura corporal es vieja como la humanidad, la pintura con el cuerpo una derivación dadaísta. Este Rey es carmín, probablemente se ha liberado de sus ropajes y de su trono para plasmar su huella glútea, su sello real. Carmín como la sangre fresca, como en el 12avo trabajo de Hércules cuando, para liberar a Teseo, el rey mítico de Atenas, de la silla de la que estaba atrapado, le jaló con tal fuerza que se desgarraron sus nalgas. Hay un gesto irónico y escatológico en este homenaje a la mitología, a lo hercúleo y a lo pictórico, 3 sellos glúteos, una especie de cámara lenta del desprendimiento, una ofrenda sanguinolenta y un detrito de la pintura como broma sucia.

Así MexiCol se compone, cual caldo primigenio, sopa de las Américas absortas.

Cuauhtémoc Rodriguez S

México junio de 2016